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Poco después del choque, lo llama un ajustador de la aseguradora del otro conductor, muy amable y con ganas de “resolver esto rápido”. Lo que usted diga en esa llamada, y lo que firme después, puede afectar su reclamo durante meses.

Puntos clave

  • Su póliza normalmente le exige reportar el accidente y cooperar con su aseguradora. Con la del otro conductor no tiene ese contrato.
  • Por regla general, ninguna ley le obliga a darle una declaración grabada a la aseguradora del otro conductor.
  • No adivine sobre la culpa ni sobre sus lesiones, y no firme una autorización médica amplia ni un documento de liberación (release) sin entenderlo.
  • Una liberación firmada normalmente pone fin a su reclamo de forma definitiva.
  • Florida y Nueva York aplican reglas de “no culpa” (seguro PIP) para las lesiones. Georgia no, así que desde el principio importa quién tuvo la culpa.

Su aseguradora y la del otro conductor no son lo mismo

Su póliza de auto es un contrato con obligaciones. Las guías de la Asociación Nacional de Comisionados de Seguros (NAIC) y de la oficina de seguros de Georgia recomiendan avisar a su aseguradora lo antes posible, aunque la culpa haya sido de otro, y cooperar con la investigación del ajustador. El Departamento de Seguros de California señala que su propia aseguradora puede pedirle una declaración escrita o grabada.

La aseguradora del otro conductor es otra cosa. Usted no tiene contrato con ella, y su ajustador trabaja para la compañía del otro conductor, no para usted.

Declaraciones grabadas: normalmente puede decir que no

Es común que el ajustador del otro conductor pida grabar la llamada “para mayor exactitud”. Como explica la editorial jurídica Nolo, por lo general usted no tiene ninguna obligación legal de hablar con la aseguradora del otro conductor, y ninguna ley le exige darle una declaración grabada.

Si reclama contra esa aseguradora, con el tiempo tendrá que entregarle pruebas de su reclamo, como facturas y expedientes del tratamiento por el accidente. Pero usted decide cómo y cuándo, y puede hacerlo por escrito. Basta una respuesta cortés:

  • “Por ahora no voy a dar una declaración grabada”.
  • “Por favor, envíeme sus preguntas por escrito”.
  • “Todavía estoy recibiendo atención médica y por ahora no voy a hablar de mis lesiones”.

Puede confirmar datos básicos como su nombre, su contacto y la fecha y el lugar del choque.

No adivine sobre la culpa ni sobre sus lesiones

El ajustador puede preguntar como de pasada: “¿A qué velocidad iba?”, “¿Cómo se siente?”. Un sincero “Estoy bien, gracias” o “Creo que no lo vi” puede usarse después como una admisión.

  • La culpa. No pida disculpas, no calcule velocidades o distancias inciertas ni especule sobre lo ocurrido. La oficina de seguros de Georgia aconseja no hacer declaraciones orales ni escritas sobre la responsabilidad o la culpa. Esto importa: en Florida, por ejemplo, bajo las reglas de negligencia comparativa, quien tenga más del 50 por ciento de la culpa por su propio daño generalmente no puede recibir indemnización.
  • Las lesiones. Quizás no conozca el alcance real de sus lesiones hasta días o semanas después, sobre todo si aún no lo ha visto un médico. Evite decir que está “bien” o que “no le pasó nada”. Si no lo sabe, dígalo.

“No lo sé” es una respuesta completa y honesta.

Autorizaciones médicas y permisos amplios para pedir expedientes

La aseguradora del otro conductor puede enviarle un formulario para autorizarla a obtener sus expedientes médicos. Léalo con cuidado. Algunas abarcan todo su historial médico, no solo la atención por el choque, y pueden exponer información privada que nada tiene que ver con su reclamo.

Una opción más segura es pedir usted mismo sus expedientes, revisarlos y enviar solo los que tienen relación con las lesiones del accidente. Nolo también señala que, frente a la aseguradora del otro conductor, por lo general puede negarse a que lo examine un médico escogido por ella, aunque esta puede pedir un examen por la vía judicial si hay demanda.

Con su propia aseguradora es distinto. En Nueva York, por ejemplo, el reglamento de “no culpa” permite que su aseguradora le exija una autorización para obtener expedientes médicos, un examen bajo juramento y exámenes médicos como condición para pagar los beneficios.

Ofertas rápidas de acuerdo y la firma de una liberación

A veces la otra aseguradora ofrece un cheque antes de que usted termine su tratamiento. Es tentador cuando las cuentas se acumulan, pero para cobrar normalmente le pedirán que firme una liberación, que por lo general cierra su reclamo para siempre: si después sus lesiones resultan más graves, normalmente no podrá pedir más.

Antes de firmar cualquier cosa:

  • Conozca el alcance completo de sus lesiones y del tratamiento que necesitará.
  • Lea cada página, sobre todo qué reclamos y qué personas cubre la liberación.
  • Consulte con su propia aseguradora si ya le pagó algo. El Departamento de Seguridad en las Carreteras y Vehículos Motorizados de Florida advierte que, si usted firma una liberación, podría tener que responder por el dinero que le pagó su propia compañía de seguros.

Usted no está obligado a aceptar una oferta que no le parezca justa.

Florida, Nueva York y Georgia: por qué importa su estado

Florida y Nueva York son estados de “no culpa” (no-fault): para los beneficios por lesiones, usted acude primero a su propia aseguradora, sin importar quién causó el choque. Solo puede reclamarle al conductor culpable por dolor y sufrimiento si su lesión cumple la definición legal de lesión grave.

  • En Florida, el seguro PIP (de protección contra lesiones personales) paga el 80 por ciento de los gastos médicos razonables y necesarios, hasta $10,000, pero solo si usted recibe la atención inicial dentro de los 14 días posteriores al accidente. Si un proveedor determina que usted no tuvo una condición médica de emergencia, los beneficios médicos se limitan a $2,500. La ley de Florida también permite que su aseguradora le exija un examen bajo juramento como condición para pagar los beneficios de PIP.
  • En Nueva York, los beneficios de “no culpa” cubren hasta $50,000 por persona en pérdidas económicas básicas. El aviso por escrito del reclamo generalmente debe darse dentro de los 30 días posteriores al choque, salvo que usted pueda demostrar una justificación clara y razonable para la demora.

Georgia derogó su ley de “no culpa” en 1991. Allí los reclamos por lesiones generalmente van contra el seguro de responsabilidad civil del conductor culpable, así que el ajustador del otro conductor puede llamarlo muy pronto, y cómo se describa la culpa importa desde la primera conversación.

Tome notas y sepa cuándo llamar a un abogado

Abra un expediente sencillo. En cada llamada, anote la fecha, el nombre del ajustador, la compañía, el teléfono, el número de reclamo y lo que se dijo. Guarde copia de cada carta, correo, factura y formulario.

Conviene hablar con un abogado de lesiones personales si:

  • sufrió lesiones, sobre todo si necesitó atención de emergencia o tratamiento continuo;
  • la otra aseguradora insiste en una declaración grabada, una autorización amplia o una liberación rápida;
  • se discute la culpa, o hay varios vehículos o aseguradoras involucrados; o
  • no tiene claro cómo aplican el seguro PIP o los plazos en su estado.

Si ya tiene abogado, pida a los ajustadores que se comuniquen con su abogado.

Más información

Vea cómo ayudamos después de un choque en nuestra página de accidentes de auto, o contáctenos si tiene preguntas sobre una llamada o una carta de un ajustador de seguros.

¿Sufrió lesiones en un accidente? Antes de dar una declaración o firmar una liberación, hable con nuestro equipo sobre sus opciones; hablamos español. Llame al (800) 333-1988 a cualquier hora, de día o de noche, para una consulta gratuita, o envíenos un mensaje.

Fuentes

Este artículo es información general, no asesoría legal, y leerlo no crea una relación abogado-cliente. Las leyes cambian y cada caso es diferente; hable con un abogado sobre su situación.

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